Segun Descartes, expresaba “no hay nada repartido más equitativamente que la razón.Todos parecen tener la suficiente”. Pero ironías a un lado, lo cierto es que sí hay un elemento repartido entre todos por igual y ese es, sin duda alguna, el tiempo.
Todos, absolutamente todos, disponemos de 24 horas al día. Ni un minuto más, ni un minuto menos. Pero la diferencia estriba en la forma en que lo gestionamos e invertimos. Por ello, quisiera hacer una reflexión, precisamente, sobre la importancia y la evolución del tiempo, pero no desde el punto de vista cronológico, aunque, desde luego, edad para hacerlo no me falta, sino desde la perspectiva del marketing.
Si hay algo que ha causado un verdadero impacto el día de los Reyes Magos que no hace mucho hemos dejado atrás, han sido las denominadas tarjetas regalo. Desde luego, si lo pensamos detenidamente, regalar “crédito” para gastar libremente, es lo más sencillo, acertamos seguro y, además, nos ahorramos tiempo en pensar que necesitan o quieren los nuestros.
Tal vez parezca un poco frío pero es que... “¡no tengo tiempo!”. Amigos, ¿cuántas veces al día oímos, o lo que es peor, decimos esta famosa frase?. Tanto es así que el tiempo parece haberse convertido en una de las mayores carencias del siglo XXI. Por falta de tiempo descuidamos nuestras relaciones personales, nuestro aspecto, nuestra nevera, hasta dejamos de ir a los Centros Comerciales que, de lunes a jueves, están prácticamente vacíos.
Por tanto, nos guste o no, el tiempo está empezando a condicionar las estrategias de Marketing y Comunicación a todos los niveles convirtiéndose de este modo en un factor con el que tenemos que jugar muy fuerte si queremos ser competitivos.
La receta parece sencilla.
No nos convirtamos en esclavos de nuestro tiempo, aprendamos a rentabilizarlo, a sacarle el máximo partido y desterremos de una vez por todas de nuestro vocabulario la trasnochada frase “no tengo tiempo”, porque, desde luego, “haberlo haylo”, y es el mismo para todos, sólo hay que saber gestionarlo y organizarlo adecuadamente para alcanzar el éxito.
Porque...como muy bien dice en refrán... “el tiempo es oro y el que lo pierde, es un tonto”. Por tanto, como oro que es, démosle el valor que realmente tiene y comencemos a contemplarlo como una herramienta de Marketing, pronto comprobaremos como el propio tiempo –quién sino- nos dará la razón.
Todos, absolutamente todos, disponemos de 24 horas al día. Ni un minuto más, ni un minuto menos. Pero la diferencia estriba en la forma en que lo gestionamos e invertimos. Por ello, quisiera hacer una reflexión, precisamente, sobre la importancia y la evolución del tiempo, pero no desde el punto de vista cronológico, aunque, desde luego, edad para hacerlo no me falta, sino desde la perspectiva del marketing.
Si hay algo que ha causado un verdadero impacto el día de los Reyes Magos que no hace mucho hemos dejado atrás, han sido las denominadas tarjetas regalo. Desde luego, si lo pensamos detenidamente, regalar “crédito” para gastar libremente, es lo más sencillo, acertamos seguro y, además, nos ahorramos tiempo en pensar que necesitan o quieren los nuestros.
Tal vez parezca un poco frío pero es que... “¡no tengo tiempo!”. Amigos, ¿cuántas veces al día oímos, o lo que es peor, decimos esta famosa frase?. Tanto es así que el tiempo parece haberse convertido en una de las mayores carencias del siglo XXI. Por falta de tiempo descuidamos nuestras relaciones personales, nuestro aspecto, nuestra nevera, hasta dejamos de ir a los Centros Comerciales que, de lunes a jueves, están prácticamente vacíos.
Por tanto, nos guste o no, el tiempo está empezando a condicionar las estrategias de Marketing y Comunicación a todos los niveles convirtiéndose de este modo en un factor con el que tenemos que jugar muy fuerte si queremos ser competitivos.
La receta parece sencilla.
No nos convirtamos en esclavos de nuestro tiempo, aprendamos a rentabilizarlo, a sacarle el máximo partido y desterremos de una vez por todas de nuestro vocabulario la trasnochada frase “no tengo tiempo”, porque, desde luego, “haberlo haylo”, y es el mismo para todos, sólo hay que saber gestionarlo y organizarlo adecuadamente para alcanzar el éxito.
Porque...como muy bien dice en refrán... “el tiempo es oro y el que lo pierde, es un tonto”. Por tanto, como oro que es, démosle el valor que realmente tiene y comencemos a contemplarlo como una herramienta de Marketing, pronto comprobaremos como el propio tiempo –quién sino- nos dará la razón.

3 comentarios:
Muy interesante esta lectura donde se ha tomado el tema del tiempo en forma general y se ha profundizado en el Marketing. El tiempo es oro, es verdad, comparto la misma idea y creo q aunque es fácil de decirlo, para muchos de nosotros, difícil de cuidarlo y aprovecharlo. Debemos saber cómo sacarle el máximo en nuestra vida, para poder gestionarlo de la mejor manera en el Área del Marketing, al tomar decisiones, sacar nuevos productos y de otras maneras más.
Escrito por: Isabela Sifuentes Saavedra
Estoy de acuerdo con el articulo, añadiendole mas creo que debemos tener en cuenta el hecho de que la vida de una persona se vuelve un ciclo repetitivo todos los dias que nos hace pensar que el tiempo se nos acorta y extendemos nuestras horas de despierto chancando las de sueño. como lo menciona el articulo, deberiamos de una vez por todas eliminar "no tengo tiempo"; es una excusa que no tiene sentido; y tambien a lo de "llegar tarde" ... creo que la persona que quiera tener exito en el futuro deberia ser una persona puntual y organizada, con eso se puede lograr lo que sea.
Francisco Grüner C.
Es bueno centrarse en aprovechar el tiempo, pero la cueston que debemos plantearnos es ¿en que?
No todo lo que se aprende es bueno, ni todo lo que se hace es productivo, la pertinencia es la clave para esto.
Por otra parte, el tiempo es un concepto, creo yo, que debe estar relacionado con lo sistemas de informacion en Marketing, de ello dependera que las estrategias que se tomen sean reale,sean efectivas, y mas rapidas que las de la competencia
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