martes, 11 de septiembre de 2007

DE LO GENERICO A LA MARCA, EN TRUJILLO





El branding se ha convertido en una de las materias más discutidas entre los gerentes de marketing. Las marcas ahora son consideradas como activos estratégicos por parte de las empresas. Y en una ciudad como Trujillo, si es viable tenemos como ejemplo a DOÑA CLARITA(huevos)


Todo apunta a que en el futuro las guerras entre marcas se intensificarán en nuestro país.


«Las empresas de éxito deben producir ante todo marcas y no productos.»

La competencia no se libra entre mercancías, artículos, bienes manufacturados o servicios prestados. La competencia se libra entre marcas, en la mente de los consumidores.
No se trata de una elucubración académica. El branding (término con el que se conoce al manejo de marcas) se ha convertido en una de las materias más discutidas entre los gerentes de marketing y aparece en las agendas de las reuniones de directorio de todas las compañías importantes.
Hoy en día las marcas son consideradas, por derecho propio, como activos estratégicos por parte de las empresas. Los marketeros dicen, por ejemplo, que «el manejo de marcas es el arte y la piedra angular del marketing».
De acuerdo a BusinessWeek, las principales marcas a nivel mundial son Coca-Cola, Microsoft, IBM, General Electric e Intel. En nuestro país, es fácil reconocer las marcas más populares: Inca Kola, Gloria, Cristal, Telefónica, Coca-Cola, El Comercio, Saga Falabella, Banco de Crédito, Wong, Pero no sólo los productos y los servicios pueden convertirse en marcas, sino también la gente, los países e incluso las ideas. El objeto al que está dirigido todo proceso de branding es inmaterial, por lo que se pueden aplicar los mismos principios en cada caso. Por ejemplo, personas como Lourdes Flores, César Hildebrandt, Gianmarco y Magaly Medina han llegado, en virtud de su figuración, a ser marcas. Podemos mencionar además a clubes de fútbol (como Alianza Lima o Universitario de Deportes) o a instituciones no comerciales (como Cáritas o Manuela Ramos).
Todos estos casos tienen algo en común: han desarrollado una identidad (una personalidad de marca) y han logrado posicionarla en la mente de su audiencia objetivo (electores, televidentes, hinchas, etcétera).
De acuerdo a la American Marketing Association, una marca es en esencia la promesa de una parte «vendedora» de proporcionar un conjunto específico de características, beneficios y servicios de forma consistente a los «compradores».

1 comentario:

Anónimo dijo...

El éxito de Doña Clarita es una muestra como una empresa Trujillana esta dando valor a la marca con creatividad y singularidad, mostrando su producto de manera más atractiva y así posicionarla en la mente de sus clientes, sabiendo que la gran riqueza no sólo está en la elaboración de productos, sino en la creación de un elemento diferenciador que de personalidad propia al producto y lo diferencie de la competencia.